YENCY CASTRO
EJERCICIO DE APROPIACIÓN
miércoles, 20 de octubre de 2010
viernes, 1 de octubre de 2010
SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
La sociedad de estos días es la sociedad del conocimiento; estamos en un tiempo donde los conocimientos se renuevan rápidamente, donde debemos estar en una incesante adaptación, y la información cada vez mayor, es la materia prima del conocimiento. El saber se ha convertido en el centro de atención de los diferentes poderes económicos, políticos, científicos y los medios que protagonizan el alcance de éste, están dados por un lado, en el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) que modifican los proceso productivos y por otro, en las nuevas organizaciones y redes de relación entre organizaciones, por donde dicha información circula dando lugar a un mundo interconectado.
La sociedad de la información es el resultado de la economía de la información multiplicada por la cultura de la información, la misma que comprende una ciudadanía multilingüe, una actitud abierta a la tecnología, una legislación de apoyo, costos adecuados de acceso, infraestructura y regulaciones alcanzadas por conceso.
En la base de la economía del conocimiento se pueden referenciar cuatro factores estrechamente relacionados.
a. La difusión de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC);
b. La tercerización progresiva de las sociedades
c. La internalización de la economía y
d. El aumento y extensión de la educación, saberes y conocimientos.
Cuando se indaga por los orígenes de la sociedad del conocimiento, se encuentra que es un término que nace cuando en los años 60 se acuña la noción de la sociedad post-industrial. El sociólogo Peter Drucker (1969) pronostico la transición hacia una nueva capa social de trabajadores del conocimiento. Este tipo de sociedad está caracterizada por una estructura económica y social, en la que el conocimiento ha substituido al trabajo, a las materias primas y al capital como fuente más importante de la productividad, crecimiento y desigualdades sociales. (Drucker 1994).
D. Bell (1973, 2001), dice que la sociedad pos-industrial fue la transición de una economía que produce productos a una economía basada en servicios y cuya estructura profesional está marcada por la preferencia a una clase de profesionales técnicamente calificados. El conocimiento teórico se ha convertido, según este enfoque, en la fuente principal de innovación y el punto de partida de los programas políticos y sociales. Este tipo de sociedad está orientada hacia el progreso tecnológico y la evaluación de la tecnología y se caracteriza por la creación de una nueva tecnología como base de los procesos de decisión.
Es así que se apunta a una sociedad cientificada, academizada y centrada en los servicios, lo cual se diferencia de la sociedad industrial que, a su vez, estaba caracterizada por el conocimiento experimental, el predominio de los sectores industriales, las actividades manuales y el conflicto entre el capital y el trabajo.
Si este contexto lo traemos al escenario del sistema educativo regular, vemos que este se encuentra enfrentado a desafíos de gran envergadura. Dentro de éstos, el de mayor importancia, sea el de adecuar y actualizar los contenidos curriculares y las certificaciones ofrecidas a los nuevos perfiles laborales surgidos como consecuencia de las transformaciones acontecidas en el mundo productivo y la nueva realidad del empleo.
Puede evidenciarse entonces, que la educación y la formación, efectivamente, están en mutación; en todos los ámbitos se observa una multiplicación de posibilidades de aprendizaje que ofrece la sociedad fuera del ámbito escolar, y la noción de especialización en el sentido tradicional viene siendo reemplazada en muchos sectores modernos de actividad por la de competencia evolutiva y de adaptabilidad.
Si antes era suficiente con transmitir determinados conocimientos técnicos y ciertas habilidades manuales para que los individuos se incorporaran a un empleo que los estaba esperando, ahora es preciso entregar toda una gama de competencias que antes no eran suficientemente enfatizadas: iniciativa, creatividad, capacidad de emprendimiento, pautas de relacionamiento y cooperación. Estas han de ir acompañadas, además por las nuevas competencias técnicas requeridas que son relativamente menos específicas que el pasado: idiomas, informática, razonamiento lógico, capacidad de análisis e interpretación de códigos diversos, etc.
Resulta entonces prioritario proporcionar medios para que las personas puedan autogestionar su proceso de desarrollo laboral y profesional: encontrar un primer empleo, buscar uno nuevo, iniciar un emprendimiento empresarial, recalificarse a través de curso, y formarse permanentemente. Así emerge del “empleo para toda la vida”, el concepto sustentado en la “formación a lo largo de toda la vida”.
La sociedad de la información es el resultado de la economía de la información multiplicada por la cultura de la información, la misma que comprende una ciudadanía multilingüe, una actitud abierta a la tecnología, una legislación de apoyo, costos adecuados de acceso, infraestructura y regulaciones alcanzadas por conceso.
En la base de la economía del conocimiento se pueden referenciar cuatro factores estrechamente relacionados.
a. La difusión de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC);
b. La tercerización progresiva de las sociedades
c. La internalización de la economía y
d. El aumento y extensión de la educación, saberes y conocimientos.
Cuando se indaga por los orígenes de la sociedad del conocimiento, se encuentra que es un término que nace cuando en los años 60 se acuña la noción de la sociedad post-industrial. El sociólogo Peter Drucker (1969) pronostico la transición hacia una nueva capa social de trabajadores del conocimiento. Este tipo de sociedad está caracterizada por una estructura económica y social, en la que el conocimiento ha substituido al trabajo, a las materias primas y al capital como fuente más importante de la productividad, crecimiento y desigualdades sociales. (Drucker 1994).
D. Bell (1973, 2001), dice que la sociedad pos-industrial fue la transición de una economía que produce productos a una economía basada en servicios y cuya estructura profesional está marcada por la preferencia a una clase de profesionales técnicamente calificados. El conocimiento teórico se ha convertido, según este enfoque, en la fuente principal de innovación y el punto de partida de los programas políticos y sociales. Este tipo de sociedad está orientada hacia el progreso tecnológico y la evaluación de la tecnología y se caracteriza por la creación de una nueva tecnología como base de los procesos de decisión.
Es así que se apunta a una sociedad cientificada, academizada y centrada en los servicios, lo cual se diferencia de la sociedad industrial que, a su vez, estaba caracterizada por el conocimiento experimental, el predominio de los sectores industriales, las actividades manuales y el conflicto entre el capital y el trabajo.
Si este contexto lo traemos al escenario del sistema educativo regular, vemos que este se encuentra enfrentado a desafíos de gran envergadura. Dentro de éstos, el de mayor importancia, sea el de adecuar y actualizar los contenidos curriculares y las certificaciones ofrecidas a los nuevos perfiles laborales surgidos como consecuencia de las transformaciones acontecidas en el mundo productivo y la nueva realidad del empleo.
Puede evidenciarse entonces, que la educación y la formación, efectivamente, están en mutación; en todos los ámbitos se observa una multiplicación de posibilidades de aprendizaje que ofrece la sociedad fuera del ámbito escolar, y la noción de especialización en el sentido tradicional viene siendo reemplazada en muchos sectores modernos de actividad por la de competencia evolutiva y de adaptabilidad.
Si antes era suficiente con transmitir determinados conocimientos técnicos y ciertas habilidades manuales para que los individuos se incorporaran a un empleo que los estaba esperando, ahora es preciso entregar toda una gama de competencias que antes no eran suficientemente enfatizadas: iniciativa, creatividad, capacidad de emprendimiento, pautas de relacionamiento y cooperación. Estas han de ir acompañadas, además por las nuevas competencias técnicas requeridas que son relativamente menos específicas que el pasado: idiomas, informática, razonamiento lógico, capacidad de análisis e interpretación de códigos diversos, etc.
Resulta entonces prioritario proporcionar medios para que las personas puedan autogestionar su proceso de desarrollo laboral y profesional: encontrar un primer empleo, buscar uno nuevo, iniciar un emprendimiento empresarial, recalificarse a través de curso, y formarse permanentemente. Así emerge del “empleo para toda la vida”, el concepto sustentado en la “formación a lo largo de toda la vida”.
miércoles, 25 de agosto de 2010
UN ESCRITO DE REFLEXIÒN
Una reflexión sobre la educación y las Mediaciones
Hablar de mediación pedagógica en el aula, obliga a pensar en la incorporación de tecnologías de información y comunicación (TIC) en la educación. Al respecto se encuentran un sinnúmero de documentos, posturas, y autores que las defiende pero otros las cuestionan. Este tema se puede abordar desde dos perspectivas: la primera se basa en los cambios que se han reflejado en el acto educativo y la otra se centra en el uso educativo de las TIC en el aula y fuera de ella.
Su incorporación revolucionó aspectos que parecían inmodificables en la educación el lenguaje, los tipos de comunicación, las estrategias pedagógicas, la transmisión del saber y hasta la forma de evaluar y de hacer un seguimiento se debieron replantear. Por lo tanto la función del docente se transformó sustancialmente, ahora es un guía del aprendizaje de los estudiantes, un orientador que debe conocer la información que ofrecen no sólo los medios de comunicación tradicionales, sino también la que encuentra en Internet. Muchos docentes han ajustado sus prácticas para no quedarse atrás con los conocimientos tecnológicos de sus estudiantes, sin embargo esos docentes hacen parte de un grupo muy reducido.
Otro aspecto, que se transformó sustancialmente fue el mismo aprendizaje, hoy nuestros estudiantes son mas audiovisuales, las imágenes, los símbolos, los códigos han sido apropiadas por la “nueva generación” y en ellos buscan la información, los contenidos, los saberes. Los estudiantes han sido capaces de consolidar nuevos lenguajes que les permiten comunicarse de una manera diferente y también han sido capaces de conformar redes en las que intercambian opiniones, conceptos, saberes e información en general. Ese es uno de los retos del docente, integrarse a esos nuevos mundos que no puede desconocer.
Este fenómeno involucra también y de manera directa a las instituciones de educación, ahora existen nuevos modos de conocer, que obligan no sólo al docente sino a las instituciones de educación, a tenerlo en cuenta. Antonio R. Bartolomé decía hace unos años que "la forma como profesores y educadores actúan en relación a la adquisición y organización del conocimiento debe cambiar urgentemente" (Bartolomé, 1989). Y alertaba además sobre el aumento vertiginoso del volumen de información, de su codificación y de las formas como accedemos a ella, "debemos preparar a un sujeto capaz de buscar la información, de valorarla, de seleccionarla, de estructurarla y de incorporarla a su propio cuerpo de conocimientos, esto último implicando de alguna manera la capacidad también de recordar" (Bartolomé, 1989). Como lo señala Morduchowicz (y otros), "el profesor (...) ya no será un transmisor de conocimiento sino, sobre todo, un mediador y un facilitador de la apropiación de saberes críticos por parte de sus alumnos."(Morduchowicz. 2003, p.53). Involucrar a los docentes en estas actividades no es tarea fácil. El miedo a ser desplazados por la tecnología, o a ser descubiertos en su “ignorancia” hace que muchos docentes critiquen a las TIC para ocultar sus pocas competencias frente al tema.
Las Universidades entonces, se enfrentan a una crisis a raíz del nuevo escenario creado por la sociedad de la información y del conocimiento, apoyada por la revolución tecnológica de los medios. Hoy en día todos los entes educativos, necesitan incorporar nuevos medios digitales y en especial el internet pero no como el medio o la herramienta de comunicación sino como una propuesta de mediación pedagógica que permita orientar de forma adecuada la formación de los estudiantes.
Muchas instituciones de educación han fracasado en este intento, generalmente porque conciben este tipo de herramientas como las salvadoras del eterno dilema de la enseñanza y el aprendizaje y a esto se le debe sumar el interés por una mayor cobertura.
Jesús Martín Barbero proponía en los años setenta pasar de los medios a las mediaciones (Barbero, 1991), es decir, dejar de centrar el fenómeno de la comunicación en los medios, y otorgarle importancia a la relación de esos medios con la cultura, con el contexto social y especialmente con el acto de recepción. En este sentido, Daniel Prieto Castillo propone "utilizar al medio como recurso educativo y mediarlo desde la educación" (Prieto. 1999, p. 90). Propuestas que llevarían a la consolidación de una nueva pedagogía que muchos denominan como “la pedagogía informacional, virtual o tecnológica”.
Las TIC también han permitido establecer nuevas formas de enseñanza, a través de ellas podemos tener un mayor contacto con nuestros estudiantes y guiar lo relacionado con el aprendizaje autónomo. La posibilidad de transformar y mejorar las prácticas docentes es otra de las ventajas de la incorporación de las TIC. Y una ventaja sustancial es la cantidad de recursos con las que cuentan los docentes hoy en día para transmitir y recrear el conocimiento. La “transposición didáctica” es ahora mucho más sencilla y permite generar clases interactivas en donde el estudiante aprende de múltiples formas. Por último este tipo de herramientas permiten que los docentes establezcan vínculos académicos con docentes de otros lugares del mundo, permite la creación de redes académicas en donde se establecen discusiones de todo tipo, esto genera la consolidación y conformación de comunidades académicas que mejoran las capacidades y prácticas de los docentes.
Estamos frente a la consolidación de un docente mediador como lo menciona Tebar (2003), este nuevo rol exige que el docente sea un experto que domina los contenidos, que los planifica, establece metas, genera hábitos de estudio, regula los aprendizajes, organiza el contexto en el que se va a desarrollar el sujeto, es un facilitador de la interacción con los materiales y el trabajo colaborativo y fomenta el logro de aprendizajes significativos, entre otras.
Lo anterior no quiere decir que se coloca el medio como eje central de la enseñanza, sino que éstos se constituyen en un elemento más de apoyo a la labor mediadora del docente, es él quien sigue aportando sus saberes, quien estructura la forma y el modo de impartir los conocimientos, es decir es el guía y el traductor del conocimiento científico, que de una manera sencilla pero rigurosa lo comparte y construye junto a sus estudiantes.
Hablar de mediación pedagógica en el aula, obliga a pensar en la incorporación de tecnologías de información y comunicación (TIC) en la educación. Al respecto se encuentran un sinnúmero de documentos, posturas, y autores que las defiende pero otros las cuestionan. Este tema se puede abordar desde dos perspectivas: la primera se basa en los cambios que se han reflejado en el acto educativo y la otra se centra en el uso educativo de las TIC en el aula y fuera de ella.
Su incorporación revolucionó aspectos que parecían inmodificables en la educación el lenguaje, los tipos de comunicación, las estrategias pedagógicas, la transmisión del saber y hasta la forma de evaluar y de hacer un seguimiento se debieron replantear. Por lo tanto la función del docente se transformó sustancialmente, ahora es un guía del aprendizaje de los estudiantes, un orientador que debe conocer la información que ofrecen no sólo los medios de comunicación tradicionales, sino también la que encuentra en Internet. Muchos docentes han ajustado sus prácticas para no quedarse atrás con los conocimientos tecnológicos de sus estudiantes, sin embargo esos docentes hacen parte de un grupo muy reducido.
Otro aspecto, que se transformó sustancialmente fue el mismo aprendizaje, hoy nuestros estudiantes son mas audiovisuales, las imágenes, los símbolos, los códigos han sido apropiadas por la “nueva generación” y en ellos buscan la información, los contenidos, los saberes. Los estudiantes han sido capaces de consolidar nuevos lenguajes que les permiten comunicarse de una manera diferente y también han sido capaces de conformar redes en las que intercambian opiniones, conceptos, saberes e información en general. Ese es uno de los retos del docente, integrarse a esos nuevos mundos que no puede desconocer.
Este fenómeno involucra también y de manera directa a las instituciones de educación, ahora existen nuevos modos de conocer, que obligan no sólo al docente sino a las instituciones de educación, a tenerlo en cuenta. Antonio R. Bartolomé decía hace unos años que "la forma como profesores y educadores actúan en relación a la adquisición y organización del conocimiento debe cambiar urgentemente" (Bartolomé, 1989). Y alertaba además sobre el aumento vertiginoso del volumen de información, de su codificación y de las formas como accedemos a ella, "debemos preparar a un sujeto capaz de buscar la información, de valorarla, de seleccionarla, de estructurarla y de incorporarla a su propio cuerpo de conocimientos, esto último implicando de alguna manera la capacidad también de recordar" (Bartolomé, 1989). Como lo señala Morduchowicz (y otros), "el profesor (...) ya no será un transmisor de conocimiento sino, sobre todo, un mediador y un facilitador de la apropiación de saberes críticos por parte de sus alumnos."(Morduchowicz. 2003, p.53). Involucrar a los docentes en estas actividades no es tarea fácil. El miedo a ser desplazados por la tecnología, o a ser descubiertos en su “ignorancia” hace que muchos docentes critiquen a las TIC para ocultar sus pocas competencias frente al tema.
Las Universidades entonces, se enfrentan a una crisis a raíz del nuevo escenario creado por la sociedad de la información y del conocimiento, apoyada por la revolución tecnológica de los medios. Hoy en día todos los entes educativos, necesitan incorporar nuevos medios digitales y en especial el internet pero no como el medio o la herramienta de comunicación sino como una propuesta de mediación pedagógica que permita orientar de forma adecuada la formación de los estudiantes.
Muchas instituciones de educación han fracasado en este intento, generalmente porque conciben este tipo de herramientas como las salvadoras del eterno dilema de la enseñanza y el aprendizaje y a esto se le debe sumar el interés por una mayor cobertura.
Jesús Martín Barbero proponía en los años setenta pasar de los medios a las mediaciones (Barbero, 1991), es decir, dejar de centrar el fenómeno de la comunicación en los medios, y otorgarle importancia a la relación de esos medios con la cultura, con el contexto social y especialmente con el acto de recepción. En este sentido, Daniel Prieto Castillo propone "utilizar al medio como recurso educativo y mediarlo desde la educación" (Prieto. 1999, p. 90). Propuestas que llevarían a la consolidación de una nueva pedagogía que muchos denominan como “la pedagogía informacional, virtual o tecnológica”.
Las TIC también han permitido establecer nuevas formas de enseñanza, a través de ellas podemos tener un mayor contacto con nuestros estudiantes y guiar lo relacionado con el aprendizaje autónomo. La posibilidad de transformar y mejorar las prácticas docentes es otra de las ventajas de la incorporación de las TIC. Y una ventaja sustancial es la cantidad de recursos con las que cuentan los docentes hoy en día para transmitir y recrear el conocimiento. La “transposición didáctica” es ahora mucho más sencilla y permite generar clases interactivas en donde el estudiante aprende de múltiples formas. Por último este tipo de herramientas permiten que los docentes establezcan vínculos académicos con docentes de otros lugares del mundo, permite la creación de redes académicas en donde se establecen discusiones de todo tipo, esto genera la consolidación y conformación de comunidades académicas que mejoran las capacidades y prácticas de los docentes.
Estamos frente a la consolidación de un docente mediador como lo menciona Tebar (2003), este nuevo rol exige que el docente sea un experto que domina los contenidos, que los planifica, establece metas, genera hábitos de estudio, regula los aprendizajes, organiza el contexto en el que se va a desarrollar el sujeto, es un facilitador de la interacción con los materiales y el trabajo colaborativo y fomenta el logro de aprendizajes significativos, entre otras.
Lo anterior no quiere decir que se coloca el medio como eje central de la enseñanza, sino que éstos se constituyen en un elemento más de apoyo a la labor mediadora del docente, es él quien sigue aportando sus saberes, quien estructura la forma y el modo de impartir los conocimientos, es decir es el guía y el traductor del conocimiento científico, que de una manera sencilla pero rigurosa lo comparte y construye junto a sus estudiantes.
martes, 10 de agosto de 2010
ENSAYO 1
ENSAYO SOBRE INFORMATICA EDUCATIVA
Estudiante: YENCY CASTRO RAMÍREZ
El desarrollo científico y tecnológico ha cobrado gran fuerza en mayor o menor medida en todas las áreas del conocimiento, hecho por el cual no podemos eludir la existencia cada vez más dominante de una cultura tecnológica en la sociedad moderna, para la cual el sistema educativo de formar a los ciudadanos, haciéndolos consientes de su existencia y preparándolos para enfrentarla creativa, responsable y éticamente. Sólo de esta forma es posible desarrollar novedosas estrategias y materiales didácticos acordes con ideales pedagógicos y principios educativos de gran actualidad: aprendizajes basados en proyectos; aplicación del conocimiento a la solución de problemas; reconocimiento a las diferencias en el estilo y ritmo de aprendizaje de los estudiantes; planeación y gestión escolar descentralizadas: currículos interdisciplinarios; trabajo cooperativo de los estudiantes y docentes; exigencias permanentes de capacitación y actualización de docente; nuevos esquemas de participación de la comunidad en el trabajo escolar; docentes que orientes y estimulen el aprendizaje; estudiantes que participan activamente en la construcción de su conocimiento; una evaluación más comprensiva y sistemática.
En la educación de nuestro país, desde sectores privados como oficiales, se ha iniciado procesos alrededor de los TICs, donde se encuentran los lineamientos cuniculares de nuevas tecnologías publicado en 1999, además el Plan Nacional de Desarrollo: 2006-2010, El plan decenal: 2006-2016, los cuales contemplan además de la cobertura, dotaciones de equipos tecnológicos, y mejoramiento de la calidad mediado por la formación de competencias, a la vez alcanzar niveles que nos permitan acceder al mundo internacional con oportunidades de aportar y transformar.
Las tecnologías cambiarán sustantivamente las formas como el ser humano acceda a la información, a los procesos de aprendizaje, a conocer y a enseñar. Los docentes deben apropiarse de estas nuevas herramientas para que puedan utilizarlas con audiencia y creatividad en el mejoramiento y renovación de sus actividades de enseñanza y práctica pedagógica. (Riel 1994)
Estudiante: YENCY CASTRO RAMÍREZ
El desarrollo científico y tecnológico ha cobrado gran fuerza en mayor o menor medida en todas las áreas del conocimiento, hecho por el cual no podemos eludir la existencia cada vez más dominante de una cultura tecnológica en la sociedad moderna, para la cual el sistema educativo de formar a los ciudadanos, haciéndolos consientes de su existencia y preparándolos para enfrentarla creativa, responsable y éticamente. Sólo de esta forma es posible desarrollar novedosas estrategias y materiales didácticos acordes con ideales pedagógicos y principios educativos de gran actualidad: aprendizajes basados en proyectos; aplicación del conocimiento a la solución de problemas; reconocimiento a las diferencias en el estilo y ritmo de aprendizaje de los estudiantes; planeación y gestión escolar descentralizadas: currículos interdisciplinarios; trabajo cooperativo de los estudiantes y docentes; exigencias permanentes de capacitación y actualización de docente; nuevos esquemas de participación de la comunidad en el trabajo escolar; docentes que orientes y estimulen el aprendizaje; estudiantes que participan activamente en la construcción de su conocimiento; una evaluación más comprensiva y sistemática.
En la educación de nuestro país, desde sectores privados como oficiales, se ha iniciado procesos alrededor de los TICs, donde se encuentran los lineamientos cuniculares de nuevas tecnologías publicado en 1999, además el Plan Nacional de Desarrollo: 2006-2010, El plan decenal: 2006-2016, los cuales contemplan además de la cobertura, dotaciones de equipos tecnológicos, y mejoramiento de la calidad mediado por la formación de competencias, a la vez alcanzar niveles que nos permitan acceder al mundo internacional con oportunidades de aportar y transformar.
Las tecnologías cambiarán sustantivamente las formas como el ser humano acceda a la información, a los procesos de aprendizaje, a conocer y a enseñar. Los docentes deben apropiarse de estas nuevas herramientas para que puedan utilizarlas con audiencia y creatividad en el mejoramiento y renovación de sus actividades de enseñanza y práctica pedagógica. (Riel 1994)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)